
La cassata al horno es un dulce típico siciliano: una cubierta de suave masa quebrada rellena de deliciosa crema de ricotta y gotas de chocolate. Se prepara en un molde redondo acampanado y está totalmente recubierta de azúcar glas con franjas diagonales de canela en polvo.







La noche anterior, poner a escurrir la ricotta en un colador forrado con paños de algodón para eliminar el suero.
Preparar la masa quebrada siciliana, envolverla en film transparente y conservarla en la nevera.
Al día siguiente, tamizar la ricotta, pesarla y añadir el azúcar (aproximadamente la mitad del peso de la ricotta). Mezclar y añadir las gotas de chocolate.
Estirar la masa quebrada en una lámina fina y forrar un molde engrasado y enharinado, eliminando el exceso de masa.
Añadir en el fondo galletas desmenuzadas o trozos de bizcocho, luego verter la crema de ricotta y alisarla.
Cubrir con otra capa de masa quebrada, sellar los bordes y hacer pequeños cortes en la superficie.
Hornear en horno ventilado precalentado a 180°C en la primera rejilla desde abajo durante unos 45 minutos.
Dejar enfriar completamente la cassata antes de desmoldarla y decorar con azúcar glas y canela.
Dejar reposar la cassata toda una noche antes de servirla.
Molde redondo acampanado
Rodillo
Colador
Paños de algodón
Conservar en el frigorífico y sacarla 10 minutos antes de servir.
Receta tradicional siciliana con raíces en el periodo de la dominación árabe.
Italia, Sicilia





