
Deliciosas y muy aromáticas, las tiras de piel de naranja confitadas son perfectas para acompañar un dulce o para disfrutarlas solas. Fáciles de preparar y muy versátiles, se conservan durante mucho tiempo y aportan un toque cítrico en cualquier ocasión.
Lavar y limpiar las naranjas. Cortar la piel de las naranjas del tamaño deseado: cubitos, tiras finas, tiras anchas. Después, dejarlas en remojo durante 5-7 días a temperatura ambiente para eliminar el amargor.
Después del tiempo de reposo, escurrir las pieles y preparar un almíbar con agua y azúcar en una sartén antiadherente.
Añadir las pieles y dejarlas hervir a fuego lento durante unos 15-20 minutos, hasta que espesen y se vuelvan brillantes y caramelizadas.
Colocar las pieles sobre una bandeja o fuente y dejarlas enfriar y secar durante aproximadamente una hora. Una vez listas, están listas para disfrutarse.
Cuchillo
Bol
Olla
Cuchara
Conservar las pieles de naranja confitadas en un tarro hermético, en un lugar fresco y protegido de la luz, durante aproximadamente 6 meses. Como alternativa, se pueden conservar en el frigorífico para una mayor duración.
Las pieles confitadas también pueden servirse cubiertas con chocolate fundido, para un toque extra de indulgencia. Se recomienda pasarlas por azúcar antes de degustarlas.
Italia
| Energía (kcal) | 214,5 |
| Carbohidratos (g) | 56,15 |
| de los cuales Azúcares (g) | 56,15 |
| Grasas (g) | 0,1 |
| de los cuales saturados (g) | 0,02 |
| Proteínas (g) | 0,35 |
| Fibra (g) | 0,8 |