
Este pan es súper esponjoso e ideal para cualquier momento. Se prepara en medio día, perfecto para porcionar y congelar para tenerlo listo cuando haga falta.
En un bol o en la amasadora ponemos las harinas (integral y manitoba), vertemos gradualmente la levadura disuelta en la leche y en el agua (230 g).
Amasamos y dejamos reposar tapado durante 10 minutos.
Añadimos también la sal con la parte restante de agua (20 g).
Amasamos y dejamos reposar otros 10 minutos.
Vertemos el aceite en hilo en varias tandas hasta su completa absorción.
Una vez desarrollado el gluten, incorporamos también 50 g de mezcla de semillas.
Pasamos a la superficie de trabajo para hacer un par de pliegues de refuerzo.
Damos una forma esférica a la masa y luego la trasladamos a un bol, tapada para que leve.
Una vez duplicado el volumen (a unos 20 grados, 3 horas), la estiramos en forma de rectángulo (con un ancho igual al del molde) y la enrollamos sobre sí misma a lo largo.
Pellizcamos los bordes para sellar y la ponemos en un molde de plum cake engrasado para que fermente un poco más (duplicar volumen en unas 2 horas a 20 grados).
Cuando esté lista, pincelamos la superficie con agua y añadimos las semillas (previamente dejadas en remojo con una cantidad de agua igual a su volumen durante al menos un par de horas).
Cocinamos en horno precalentado a 180 grados durante 40 minutos.
Molde de plum cake de 30 cm
Excelente para congelar
Aconsejo dejarlo enfriar sobre una rejilla y luego disfrutarlo.
Italia