
Tarta de manzana de la abuela, rica y mantecosa, esponjosa y perfumada. Las manzanas cortadas en láminas finas se integran casi por completo en la masa, creando una tarta suave y húmeda, con la superficie cubierta de piñones y un toque final de azúcar granulada.
Disolver la mantequilla en la leche tibia y dejar templar.
En un bol, batir los huevos con el azúcar hasta obtener una mezcla clara.
Añadir la leche con la mantequilla, la harina tamizada con la levadura y una pizca de sal; mezclar hasta obtener una masa homogénea.
Incorporar las manzanas cortadas en láminas finas a la masa (no demasiadas, deben casi "desaparecer" en la tarta).
Verter la mezcla en un molde de 24 cm engrasado y enharinado.
Espolvorear la superficie con los piñones.
Cocer en horno estático precalentado a 180°C durante unos 50-60 minutos, hasta que la tarta esté bien dorada.
Nada más sacarla del horno, espolvorear con abundante azúcar granulada.
Molde de 24 cm
Bol
Batidor
Tamiz
Consejos del chef: la receta es la versión clásica y puede modificarse al gusto.
Italia, Toscana