
Onirika es nuestro tributo a la pureza bávara, una Helles que transforma el rigor técnico en una experiencia regia. Inspirada en el encanto del castillo de Neuschwanstein, esta cerveza nace como un "líquido mágico" capaz de ofrecer un refugio de la realidad cotidiana. Es una cerveza sólida y sincera, que apuesta todo por la calidad de las materias primas para ofrecer una bebida que es una evasión onírica y, al mismo tiempo, un placer concreto. Un logro de equilibrio que conquista tanto al aficionado que busca la perfección estilística como a quien desea una cerveza fresca e impecable para cualquier ocasión. El corazón de la receta es la malta de cebada seleccionada, responsable de ese aroma a cereal fresco y pan blanco que define el carácter de la cerveza. Onirika se presenta con un color dorado brillante y limpio, típico de las mejores interpretaciones del estilo. La espuma blanca es fina, compacta y persistente, una corona que protege los aromas y testimonia el cuidado artesanal empleado en cada fase de la producción. En nariz el impacto es inmediato: una fragancia fresca de pan blanco y cereal. En boca la cerveza es suave, fluida y de cuerpo medio-ligero. Onirika es una cerveza de extraordinaria versatilidad, ideal para beber siempre, con o sin comida. Marida magníficamente con platos de la tradición bávara, carnes blancas y quesos frescos o de leche cruda. Su naturaleza equilibrada la hace perfecta para un aperitivo refrescante, una cena informal entre amigos o como cerveza para una conversación onírica. Temperatura de servicio 6°C-8°C.
Precio IVA incluido
Onirika es nuestro tributo a la pureza bávara, una Helles que transforma el rigor técnico en una experiencia regia. Inspirada en el encanto del castillo de Neuschwanstein, esta cerveza nace como un "líquido mágico" capaz de ofrecer un refugio de la realidad cotidiana. Es una cerveza sólida y sincera, que apuesta todo por la calidad de las materias primas para ofrecer una bebida que es una evasión onírica y, al mismo tiempo, un placer concreto. Un logro de equilibrio que conquista tanto al aficionado que busca la perfección estilística como a quien desea una cerveza fresca e impecable para cualquier ocasión. El corazón de la receta es la malta de cebada seleccionada, responsable de ese aroma a cereal fresco y pan blanco que define el carácter de la cerveza. Onirika se presenta con un color dorado brillante y limpio, típico de las mejores interpretaciones del estilo. La espuma blanca es fina, compacta y persistente, una corona que protege los aromas y testimonia el cuidado artesanal empleado en cada fase de la producción. En nariz el impacto es inmediato: una fragancia fresca de pan blanco y cereal. En boca la cerveza es suave, fluida y de cuerpo medio-ligero. Onirika es una cerveza de extraordinaria versatilidad, ideal para beber siempre, con o sin comida. Marida magníficamente con platos de la tradición bávara, carnes blancas y quesos frescos o de leche cruda. Su naturaleza equilibrada la hace perfecta para un aperitivo refrescante, una cena informal entre amigos o como cerveza para una conversación onírica. Temperatura de servicio 6°C-8°C.