
Lardo de cerdo negro de los Nebrodi 350 g guindilla. El lardo de cerdo negro de los Nebrodi es un producto artesanal de altísima calidad, obtenido mediante la selección de las mejores capas de grasa del cerdo y elaborado según la tradición. Se distingue por su textura suave, su sabor intenso y aromático y su capacidad para realzar cualquier preparación culinaria. Perfecto tanto para recetas gourmet como para usos más sencillos, es un ingrediente versátil y refinado, ideal para quienes buscan sabores auténticos de la tradición siciliana. Elaboración artesanal siciliana. El lardo se produce siguiendo un proceso controlado que preserva su calidad y sabor. Salazón: obtenido de grasa seleccionada de cerdo negro siciliano, naturalmente baja en sodio, se enriquece con sal marina de Trapani para garantizar una correcta conservación y una sapidez equilibrada. Recorte: al final de la salazón, el lardo se trabaja manualmente para obtener la clásica forma rectangular, con bordes acabados y superficie uniforme. Conservación: el producto se envasa al vacío para mantener frescura, aromas y características organolépticas hasta su consumo. El lardo es ideal para enriquecer primeros platos y risottos, acompañar carnes y segundos platos, servirse en crudo sobre pan caliente o bruschettas, y para preparaciones gourmet de alta intensidad de sabor.
Gastos de €19,90, gratis a partir de €120,00
Precio IVA incluido
Lardo de cerdo negro de los Nebrodi 350 g guindilla. El lardo de cerdo negro de los Nebrodi es un producto artesanal de altísima calidad, obtenido mediante la selección de las mejores capas de grasa del cerdo y elaborado según la tradición. Se distingue por su textura suave, su sabor intenso y aromático y su capacidad para realzar cualquier preparación culinaria. Perfecto tanto para recetas gourmet como para usos más sencillos, es un ingrediente versátil y refinado, ideal para quienes buscan sabores auténticos de la tradición siciliana. Elaboración artesanal siciliana. El lardo se produce siguiendo un proceso controlado que preserva su calidad y sabor. Salazón: obtenido de grasa seleccionada de cerdo negro siciliano, naturalmente baja en sodio, se enriquece con sal marina de Trapani para garantizar una correcta conservación y una sapidez equilibrada. Recorte: al final de la salazón, el lardo se trabaja manualmente para obtener la clásica forma rectangular, con bordes acabados y superficie uniforme. Conservación: el producto se envasa al vacío para mantener frescura, aromas y características organolépticas hasta su consumo. El lardo es ideal para enriquecer primeros platos y risottos, acompañar carnes y segundos platos, servirse en crudo sobre pan caliente o bruschettas, y para preparaciones gourmet de alta intensidad de sabor.