
Un delicioso primer plato otoñal a base de calabaza, perfecto para muchas ocasiones. Las mezzalunas están rellenas con un cremoso relleno y servidas con una fondue de gorgonzola y granillo de almendras tostadas.
Limpiar la calabaza eliminando semillas y piel, cortarla en cubitos y cocinarla en el horno a 200°C durante 30 minutos.
Preparar la pasta incorporando gradualmente los huevos batidos en el volcán de harina, amasar hasta obtener una mezcla lisa y homogénea y dejarla reposar cubierta con film durante al menos 30 minutos.
Aplastar la calabaza cocida y enfriada con un tenedor y mezclarla con ricotta, Parmigiano, sal, pimienta y nuez moscada.
Extender la pasta muy fina sobre la mesa de trabajo con ayuda de un rodillo, sacar círculos con un cortapastas, colocar un poco de relleno en el centro y cerrar sellando bien los bordes.
Cocer los raviolis en agua hirviendo con sal durante 3 minutos desde que suben a la superficie.
Fundir el gorgonzola con unas cucharadas de leche en un cazo a fuego bajísimo.
Emplatar las mezzalunas añadiendo la fondue de gorgonzola y el granillo de almendras tostadas.
Rodillo
Cortapastas
Esta receta es ideal para celebrar la temporada otoñal y aprovechar al máximo la calabaza.
Italia, Emilia Romagna
| Energía (kcal) | 180,19 |
| Carbohidratos (g) | 25,54 |
| de los cuales Azúcares (g) | 1,79 |
| Grasas (g) | 5,06 |
| de los cuales saturados (g) | 2,62 |
| Proteínas (g) | 9,21 |
| Fibra (g) | 0,87 |
| Venta (g) | 0,15 |