
El invierno trae consigo el deseo de platos calientes, reconfortantes y ricos en sabor. La calabaza, reina indiscutible de la temporada, se encuentra con el poder leudante del kéfir de agua, transformándose en una focaccia suave y fragante, ideal para enriquecer la mesa invernal. El kéfir de agua estimula el levado y crea una textura suave y aireada con una corteza delicadamente crujiente, realzando el dulzor natural de la calabaza. El secreto del poder leudante de TIBI: El líquido de kéfir de agua es un aliado extraordinario en la cocina. Gracias a su carga de bacterias y levaduras naturales, este fermentado acelera los procesos de levado, aportando a las masas una ligereza única y una complejidad de sabor que recuerda a la masa madre. En esta focaccia, TIBI no solo estimula el levado, sino que también contribuye a crear una textura suave y aireada, con una corteza delicadamente crujiente. Además, la ligera acidez del kéfir de agua realza el dulzor natural de la calabaza, ofreciendo un equilibrio de sabores que conquistará desde el primer bocado.
Cortar la calabaza en cubos y cocerla al vapor o en el horno hasta que esté blanda, luego aplastarla con un tenedor hasta obtener un puré.
En un bol grande, unir la harina, el kéfir de agua, el aceite de oliva virgen extra, la sal y el puré de calabaza. Mezclar bien hasta obtener una masa suave y elástica (quedará ligeramente pegajosa, es normal).
Cubre con un paño húmedo o film y deja levar durante 10 horas a temperatura ambiente.
Transfiere la masa a una bandeja engrasada, extiéndela delicadamente con las manos.
Cubre y deja levar aún al menos 2 horas.
Rocía con un hilo de aceite, añade sal gruesa y romero, luego crea los clásicos hoyuelos con los dedos.
Cocina en horno estático precalentado a 220°C durante 20-25 minutos, hasta que esté bien dorada.
Bol grande
Horno
Bandeja de horno
Paño de cocina
Conservar en un recipiente hermético a temperatura ambiente durante 2-3 días o congelar para una conservación más larga.
Para acelerar el levado, se puede añadir 1 g de levadura seca al kéfir de agua y dejar reposar durante 5-10 minutos hasta la formación de burbujas. Esta focaccia es una base versátil que puede enriquecerse con hierbas aromáticas, semillas de calabaza tostadas y quesos al gusto.
Italia, Toscana
| Energía (kcal) | 190,54 |
| Carbohidratos (g) | 41,93 |
| de los cuales Azúcares (g) | 2,02 |
| Grasas (g) | 0,44 |
| de los cuales saturados (g) | 0,07 |
| Proteínas (g) | 6,68 |
| Fibra (g) | 1,45 |
| Venta (g) | 0,44 |