
Un pesto fresco y sabroso, perfecto para el verano. La pasta al pesto de calabacín es un plato ligero y delicioso, ideal para un almuerzo o una cena veraniega.
Corta los calabacines en cubos y ponlos en la batidora.
Añade el aceite de oliva, la albahaca, el pecorino, las almendras tostadas, el diente de ajo, la sal y los cubitos de hielo.
Pon en marcha la batidora hasta obtener una crema homogénea.
Cuece la pasta en abundante agua salada y escúrrela al dente.
En un bol grande, mezcla la pasta con el pesto de calabacín, añadiendo un poco de agua de cocción si es necesario para hacer el plato más cremoso.
Sirve la pasta al pesto de calabacín, decorando con hojas de albahaca fresca, tomatitos cherry y una pizca de pecorino.
Batidora
Consumir en un plazo de 2 días
El pesto de calabacín se conserva en el frigorífico durante un máximo de 2 días. Para darle un toque extra al plato, puedes decorar con hojas de albahaca fresca, tomatitos cherry y una pizca de pecorino. Acompaña con un buen vino blanco.
Italia, Piemonte