
Un gran clásico de la cocina romana, un primer plato emblema de la cocina italiana a base de bucatini, tomate, guanciale y pecorino. Receta sencilla y económica, con éxito garantizado.
Si utilizáis tomates frescos, escaldadlos durante unos instantes en agua hirviendo con sal, escurridlos y enfriadlos.
Después de pelarlos, quitad las semillas y cortadlos en tiras.
En una sartén, calentad el aceite y añadid el guanciale cortado en tiras.
Cuando haya empezado a fundirse, añadid el chile y dorad el guanciale hasta que tome color.
Desglasad con el vino blanco y dejad evaporar.
En la misma sartén poned los tomates pelados triturados y ajustad de sal.
Cocedlo durante el tiempo de cocción de la pasta; entretanto, echad la pasta en una cazuela con agua hirviendo y salada.
Cuando la pasta esté casi cocida, añadid el guanciale al sofrito y retirad el chile.
Escurrid la pasta al dente y transferidla a la sartén con la salsa.
Fuera del fuego, añadid el pecorino rallado y ajustad con pimienta negra recién molida.
Cazuela
Frigorífico
Servir con abundante pecorino rallado y pimienta negra recién molida.
Italia, Lazio
| Energía (kcal) | 266,31 |
| Carbohidratos (g) | 30,04 |
| de los cuales Azúcares (g) | 2,02 |
| Grasas (g) | 13,03 |
| de los cuales saturados (g) | 1,19 |
| Proteínas (g) | 8,38 |
| Fibra (g) | 1,02 |
| Venta (g) | 0,11 |