
¿Qué hay mejor que un plato rápido y sencillo para reconfortarnos, sin demasiado esfuerzo? Una receta tradicional, pero siempre llena de calidez y poesía 💛... y súper económica! En esta receta he usado expresamente tomates 🥲 sin níquel para quienes son intolerantes, pero tú puedes usar el tomate triturado que prefieras. 🍅 El sabor dulce del tomate combina con lo aromático de la albahaca semitierna 🌿. Pero ambos van de la mano con un toque de sabor: ¡el del ajo negro fermentado! ✨ Tranquil*, es tan delicado que lo recomiendo incluso a quienes no lo toleran: ¡probar para creer!
Pon el agua al fuego y pesa la pasta. Corta la cebolla en trocitos.
En un cazo alto calienta el aceite de oliva virgen con ajo y cebolla. Te aconsejo aplastar los dientes de ajo para que liberen su aroma; de lo contrario, déjalos enteros para un sabor menos intenso.
Después de que se hayan dorado, añade el tomate triturado y, cuando empiece a "borbotear", ajusta con sal y pimienta al gusto. Déjalo otros 5 minutos al fuego y, una vez apagado, añade la albahaca.
Pon la pasta a cocer y añade la sal. Escúrrela un minuto antes del tiempo indicado y saltea la pasta en la salsa, con el fuego encendido durante 1 minuto. Así terminará de cocerse, absorbiendo mejor el condimento.
Sírvetelo en cuanto esté listo y ten preparada una buena cantidad de pan para mojar en la salsa!
Conservar en la nevera como máximo 2 días
Italia, Puglia
| Energía (kcal) | 182,35 |
| Carbohidratos (g) | 38,26 |
| de los cuales Azúcares (g) | 3,3 |
| Grasas (g) | 0,75 |
| de los cuales saturados (g) | 0,11 |
| Proteínas (g) | 7,24 |
| Fibra (g) | 1,52 |